NUTRICIÓN Y BIOESTIMULANTES – QUÉ SON LOS BIOESTIMULANTES Y CÓMO SE UTILIZAN EN CEREZO

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  PEC Chile - Revista del Cerezo  

Existen productos bioestimulantes de diversos orígenes, pero los más usados en frutales corresponden a los extractos de algas. Acá intentamos definir la categoría cuya normativa está en proceso de actualización en Chile. Según el asesor Patricio Espinosa las nuevas exigencias normativas podrían sacar del mercado nacional a varios productos. También nos explica sus criterios de uso de estos compuestos en cerezo.

El Dr. Patrick du Jardin, líder del Departamento de Biología Vegetal de la Facultad de Ciencias Agronómicas de Gembloux (Universidad de Lieja), uno de los mayores expertos mundiales en bioestimulación vegetal, define que la categoría Bioestimulante corresponde a “cualquier substancia o microorganismo aplicado a las plantas con el objetivo de mejorar la eficiencia de la nutrición, la tolerancia a estrés abiótico o las características de calidad de la cosecha, independientemente de su contenido de nutrientes”. Sin embargo, se debe considerar que los productos comercia- les pueden corresponder mezclas de substancias o de substancias con microorganismos.

Por su parte, los investigadores Colla y Rouphael han propuesto seis subcategorías no microbianas y tres microbianas de bioestimulantes: 1. Quitosano, 2. Ácidos húmicos y fúlvicos, 3. Proteína hidrolizada, 4. Fosfitos, 5. Extractos de algas, 6. Silicio, entre los no microbianos. 1. Micorrizas arbusculares, 2. Rizobacterias promotoras del crecimiento, 3. Trichodermas, entre los microbianos.

El segmento de los Bioestimulantes es uno de los de mayor crecimiento entre los insumos agrícolas, tanto a nivel mundial como también en Chile. Se estima que en términos globales cerca de un 38% de los productos bioestimulantes en el mercado están basados en algas marinas; luego vendrían los basados en aminoácidos (hidrolizados de proteínas), con un tercio de la oferta; las sustancias húmicas y fúlvicas ocuparían el tercer lugar (20%); y el 10% restante correspondería a productos de diferentes orígenes (por ejemplo, extractos de plantas terrestres y microorganismos).

La especie de macroalga del hemisferio norte Ascophyllum nodosum es una de las más usadas para la producción de bioestimulantes de uso agrícola.

Las principales especies de algas de las que se extraen componentes, todas macroalgas, se clasifican en tres grupos en función de su coloración: Phaeophyta o alga marrón, Rodophyta o alga roja y Clorofita o alga verde. Entre las algas marrón, Ascophyllum nodosum, Ecklonia máxima, Macrocystis pyrifera, Durvillea potatorum, Fucus vesiculosus, más algunas especies del género Laminaria, son las más utilizadas como materia prima en la producción de extractos comerciales.

Asesor Patricio Espinosa.

SITUACIÓN DE LA NORMATIVA EN CHILE
En Chile, hace ya un par de años, ingresó al Congreso un proyecto de ley que busca actualizar el marco normativo para autorizar y regular la producción y comercialización de plaguicidas y fertilizantes en general, como también de los bioinsumos. Así mismo define la implementación de técnicas analíticas para fortalecer su adecuado control, de manera de mejorar la disponibilidad de insumos de cali- dad y contribuir así al desarrollo sustentable y competitivo de la agricultura nacional.

En este proyecto se incorporan dos nue- vos conceptos. El de Biofertilizantes: células vivas o latentes de cepas microbianas, fijadoras de nitrógeno, hongos micorrícicos, hongos solubilizadores de fósforo (…). Y el de Bioestimulantes: sustancia o mezcla de ellas o microorganismos, cuya función principal al aplicarse a semillas, plantas o la rizosfera es estimular procesos naturales para mejorar o favorecer la absorción de nutrientes, la eficiencia de nutrientes, la tolerancia al estrés abiótico o la calidad del cultivo y su rendimiento.

La nueva normativa del SAG es una buena noticia ya que la falta de regulación permite que fabricantes inescrupulosos comercialicen bioestimulantes sin comprobar su eficacia. “Creo que con la nueva normativa varios productos que se comercializan en Chile podrían quedar fuera del mercado”, anticipa el asesor Patricio Espinosa, quien ha realizado ensayos de eficacia en cerezo con diferentes productos bioestimulantes, principalmente de aquellos basados en algas.

EL PROYECTO DE LEY QUE SE TRAMITA EN EL COGRESO NACIONAL

La propuesta ingresada a discusión parlamentaria fue aprobada en general por los integrantes de la Comisión de Agricultura del Senado el 16 de diciembre del 2019. En el Proyecto de Ley se establecen normas sobre composición, etiquetado y comercialización de Fertilizantes.

Este proyecto de ley tiene como objetivo:

1.- Establecer disposiciones para un actualizado y adecuado marco normativo de fertilizantes, para asegurar la calidad y contar con información suficiente para su uso y para su adecuada fiscalización y control por el SAG.

2.- En este proyecto se incorporan dos nuevos conceptos que corresponden a Biofertilizantes y Bioestimulantes.

3.- El proyecto incluye otorgar más atribuciones al SAG para que pueda establecer los procedimientos de tomas de muestras y análisis de los Fertilizantes y la incorporación de facultades y atribuciones para que el SAG pueda regular, restringir o prohibir y fiscalizar la producción y comercio de los Biofertilizantes y de los Bioestimulantes, los cuales en la actualidad están fuera del ámbito de competencia institucional.

“La nueva normativa obliga a hacer un análisis completo por lo que vamos a saber lo que contiene realmente cada producto. Creo que son varios los productos que podrían desaparecer del mercado”.

La especie de macroalga Ecklonia máxima, propia del hemisferio sur, es utilizada como materia prima en diferentes compuestos bioestimulantes.
Foto gentileza Bernadette Hubbart.

Por otra parte, a nivel mundial, también se discute e investiga sobre cuál es la vía más eficiente para suministrar un bioestimulante a los cultivos. Cuestionándose, por ejemplo, cuál es el grado de penetración en la planta que se logra cuando estos productos se aplican vía foliar.

Asesor Patricio Espinosa : “LOS BIOESTIMULANTES SE APLICAN EN CEREZO PARA ASEGURAR CALIBRE Y FIRMEZA”

-¿Cuándo y para qué se incorporaron los bioestimulantes en los programas de cerezo?
-Desde siempre que han estado recomendados, pero -en principio- tenían otra lectura. Creo que desde que entramos a China, cuando se hizo necesario desarrollar mayor calibre, se consolidó -principalmente- el uso de extractos de algas. Se aplican, por tanto, fundamentalmente para asegurar calibre y firmeza. La exportadora Copefrut fue la que generó el cambio ante la necesidad de filtrar calidad de fruta y lo hizo recortando calibre entre sus propios productores. Yo todavía era parte de esa empresa y participé de ese período.

-¿Hoy los bioestimulantes son parte estable de los programas de cerezo o son solo una alternativa?
-Si consideramos que los bioestimulantes contienen fitohormonas o promotores de fitohormonas tales como auxinas, citoquininas y giberelinas (entre otras), que son clave para la planta, me parece que deben formar parte de los programas. Si por cualquier motivo la planta no es capaz de generar la concentración o la cantidad necesarias de una de esas moléculas es importante poder aportársela. De hecho, la planta los reconoce mejor mientras más natural sea el compuesto, el problema es que no sabemos cuántos de los productos ofrecidos como bioestimulantes son realmente naturales. Eso se va a transparentar cuando se apruebe la nueva ley, por la que todos los productos tendrán que partir desde cero. La nueva normativa obliga a hacer un análisis completo por lo que vamos a saber lo que contiene realmente cada producto. Creo que son varios los productos que podrían desaparecer del mercado.

-¿En el caso de los más usados en cerezo, como son los extractos de algas, es mejor aplicarlos vía foliar o vía riego? -Tengo más experiencia con el uso de estos productos vía foliar, pero ya hemos visto que vía suelo también funcionan y que a veces funcionan incluso mejor. Pero depende mucho del momento en que se apliquen. Si se aplican temprano, en función del primer ‘peak’ radicular puedes lograr mejores resultados que al aplicarlos posteriormente por vía foliar. Aunque habrá que realizar algunos estudios para asegurarnos de que esa estrategia funciona bien. Como sea, el primer ‘flush’ radicular es un buen momento para aplicar bioestimulantes.

-¿El objetivo seria apoyar el desarrollo radicular o se busca algún efecto en la parte aérea?
-Cualquier manejo que hagamos final- mente debe tener relación con el fruto. Si buscamos tener más hojas es para mejorar la relación hoja fruto. Si potenciamos las raíces es para lograr una mejor absorción de agua y nutrientes desde el suelo y posteriormente mejores reservas. Pero todo esfuerzo se orienta al fruto en el sentido de lograr firmeza, calibre y buena condición de la fruta, porque ese es el negocio ya que no ven- demos hojas ni raíces. Sin duda que eso considera mejorar la condición general de la planta. Sin embargo, no se pueden hacer recomendaciones para aplicar a la planta por todos lados, porque hoy -con lo difícil que está el negocio-, el asunto se puso más serio y ya no es llegar y recomendar un producto para que se aplique. Ahora hay que pensarlo muy bien, hay que haber probado el producto muy bien y tener la certeza de que funciona; partiendo por asegurarnos de que contiene lo que declara la etiqueta.

-En el caso de las aplicaciones vía fo- liar, ¿también son efectivas durante el período del primer ‘flush’ radicular? -Al comienzo necesitamos principal- mente los productos que contienen citoquininas, después vienen los que contienen auxinas y al final las giberelinas. Orden que va en función del desarrollo del fruto. En cerezo las raíces parten antes y el primer ‘peak’ de desarrollo, en mi experiencia, coincide más o menos con inicio de plena flor. Para las aplicaciones foliares conviene tener más tejido verde para lograr más absorción.

En cerezo las raíces parten antes y el primer ‘peak’ de desarrollo, en mi experiencia, coincide más o menos con inicio de plena flor. Para las aplicaciones foliares conviene tener más tejido verde para lograr más absorción”.

-¿Entonces los productos con citoquininas se deberían aplicar al principio vía riego y las auxinas y giberelinas después vía foliar?

-Es muy interesante tu conclusión, sin embargo, es algo que debiésemos probar, dado que, según lo observado, hoy las aplicaciones foliares están cumpliendo con sus objetivos. Quizás el ciclo hormonal sea algo diferente al de los nutrientes y se descontrole un poco el metabolismo de la planta. Es algo que debemos estudiar. Puede ocurrir que el efecto de las fitohormonas se manifieste a medida que avanza y termine afectando sectores de la planta que no deseamos.

-¿En el contexto actual, en que los precios de la fruta se están ajustando y en que llegamos a la etapa en que es clave preocuparse de los costos de producción, aplicarías vía riego y luego también foliar o te quedas con una de las dos estrategias?

-Hoy día me concentraría en los manejos básicos, los que no pueden fallar. Si con esa estrategia mantienes el calibre que ahora tienes, estará bien. Pero como exigen cada vez mayor calibre y no sabemos dónde está el límite, tampoco sabemos qué tipo de árboles vamos a generar. Pero no creo que el asunto pasa por aplicarle de todo por todos lados. Al final, si se aplican los mejores fertilizantes y los mejores bioestimulantes, por la raíz y vía foliar, pero se riega mal, de qué sirve.

-Ustedes han realizado múltiples ensayos con productos bioestimulantes, llegando a datos duros, ¿qué resultado has observado en relación al testigo? -Definitivamente mejoran el calibre y la firmeza, pero desconozco el efecto que podrían tener sobre la condición de la fruta.

Según Patricio Espinosa, en la actualidad prácticamente todos los productores de cerezo consideran el uso de bioestimulantes en sus programas, “pero la mayoría no sabe para qué. El principal error es que los posicionan mal, al aplicarlos en momentos equivocados y, por tanto, son aplicaciones sin eficacia. Asumen que sirven para todo en cualquier momento”. El asesor explica que, desde su punto de vista, no solo hay momentos específicos para aplicar un bioestimulante, sino que, además, siempre deberá ser con un objetivo determinado.

DEFINICIÓN BIOESTIMULANTES EN LA NUEVA NORMATIVA DE FERTILIZANTES EUROPEA

La Unión Europea, el mayor mercado en este segmento, definió en 2019 lo que es un bioestimulante, dentro de su nuevo reglamento sobre fertilizantes, para distinguirlos de otros productos.

1. Se entenderá por «bioestimulante de plantas» un producto fertilizante cuya función sea estimular los procesos de nutrición de las plantas con independencia del contenido de nutrientes del producto, con el único objetivo de mejorar una o varias de las siguientes características de las plantas y su rizosfera:

a) eficiencia en el uso de los nutrientes,
b) tolerancia al estrés abiótico, c) características de calidad, o d) disponibilidad de nutrientes inmovilizados en el suelo y la rizosfera.

2. En un bioestimulante de plantas no estarán presentes contaminantes en concentraciones que superen las siguientes (valores límite):

a) cadmio (Cd): 1,5 mg/kg de materia seca
b) cromo hexavalente (Cr VI): 2 mg/ kg de materia seca,
c) plomo (Pb): 120 mg/kg de materia seca,
d) mercurio (Hg): 1 mg/kg de materia seca,
e) níquel (Ni): 50 mg/kg de materia seca,
f) arsénico inorgánico (As): 40 mg/kg de materia seca.

3. El cobre (Cu) no estará presente en un bioestimulante de plantas en una concentración superior a 600 mg/
kg de materia seca, ni el zinc (Zn) en una concentración superior a 1.500 mg/kg de materia seca.

4. El bioestimulante de plantas deberá tener los efectos declarados en la etiqueta para las plantas especificadas en ella.

3ª edición PEC Magazine



Equipo Prensa
Cerezos Chile